
Yo estuve con aquel demonio y entre mis sábanas lo acepté, fue una noche de horror, soportando su tan delicada atención, me tomó de las piernas y me arrastró, me arrastró a quedarme inmóvil y de mi cuerpo se apoderó, arañó toda mi piel y yo exhausta me rendí. El demonio mismo de mi cuerpo se apoderó, y yo con mis jadeos supe soportar, pero mientras él me poseía más me rendía en su juego y forma de devorar.
El demonio me poseyó en mis intimas partes y parte de él me transformó y ahora estoy poseída por el demonio de enloquecerte en mis piernas y que me digas que ya no tienes voluntad, cual es tu voluntad, dímela y yo cumpliré a cambio de tu alma y cuerpo. El demonio me poseyó quieres saber lo que se siente, pues sólo debes llamarme y veras lo que realmente es.
El demonio estuvo conmigo y yo lo poseí, el demonio está conmigo y lo puedo dominar, demonio te atreves a conmigo nuevamente comenzar y dime tú que me lees, ¿te atreves a conmigo estar tal cual soy?.
Mon
6 comentarios:
buena imaginación, excelente tu relato. la invitación; pues sí es posesión de amor, pa' las que sea!!!!jejejejejeje.
besos
Cuidado con los demonios Mon..son muy mentirosos y te pueden engañar..
Besitos.
Muy sensuales y llenas de diabluras tus letras.
Un gusto leerte.
Saludos.
Yo me atrevo, me encantan los retos, jajaja.
Un besito enorme cielo.
Gracias por tu comentario en mi rincón.
:)
Mon:
Tremendo desafío el tuyo, mas los retos son hecho para superarse... Un relato sumamente sensual.
Abrazos, amiga.
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